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I. IBEROAMÉRICA FRENTE AL ARBITRAJE INTERNACIONAL

1. La seguridad jurídica no es tan sólo un trascendente valor jurídico sino, cada día más, un requisito de desarrollo y eficacia económica. En este sentido, no cabe duda de que el incremento del comercio internacional y de las inversiones reclama la articulación de mecanismos de solución de controversias que den respuesta a dicha exigencia y, al tiempo, que permitan alcanzar soluciones rápidas y adecuadas.

2. En el marco de las controversias surgidas de las relaciones comerciales, el arbitraje internacional se ha afianzado como medio de resolución de conflictos por cuanto permite evitar las jurisdicciones estatales ―que despiertan una lógica desconfianza en las empresas de otra nacionalidad―, así como obtener una solución rápida y eficaz, a través de un laudo fácilmente ejecutable, dictado por árbitros especializados en la materia. La solución arbitral permite, además, el mantenimiento de las relaciones comerciales entre las partes en los supuestos de tracto sucesivo, mientras se dirime la desavenencia.

3. Cierto es, sin embargo, que existe la sensación generalizada en los ámbitos empresariales y de la abogacía de los negocios de que el arbitraje comercial internacional es un ámbito reservado a un núcleo restringido de profesionales del Derecho, muy endogámico y fuera del alcance de la generalidad de los juristas. Dicha apariencia de endogamia produce cierta desconfianza en las empresas y sus servicios jurídicos, que temen por la independencia de los árbitros.

4. Por otra parte, el arbitraje comercial internacional se contempla como un sistema de resolución de conflictos casi reservado a las grandes controversias y a las grandes empresas. Existe reticencia y desconocimiento del sistema por parte de las pequeñas y medianas empresas, que lo consideran como algo fuera de su alcance, entre otros motivos por su elevado coste para controversias de menor cuantía económica ―que no por ello de menor enjundia jurídica, ni tampoco, en el plano relativo, de menor importancia para las empresas implicadas en la controversia―.

5. Estas percepciones no responden, sin embargo, a la realidad. El arbitraje internacional es en la actualidad un mecanismo al que acude cada día un mayor número de empresas y en el que número y diversidad de los operadores jurídicos ―árbitros, centros arbitrales, abogados― ha aumentado significativamente. Ello se explica tanto por el espectacular desarrollo de los intercambios comerciales internacionales, como por el conocimiento cada vez más generalizado de las ventajas que ofrece ―independencia, rapidez, especialización―, así como por el creciente apoyo que recibe de los Estados ―como lo evidencia la generalizada ratificación del Convenio de Nuevo York de 1958 sobre reconocimiento y ejecución de laudos arbitrales―. Más aun, las ventajas que ofrece el arbitraje, unidas a la fuerte carga de trabajo que soportan los sistemas jurisdiccionales de los Estados, han dado lugar igualmente a una importante expansión del arbitraje meramente local.

6. Por lo que se refiere a las PYMES, las comunicaciones fluidas que los avances tecnológicos han propiciado permiten reducir costes y tiempos, y hoy es posible un sistema abreviado de arbitraje para conflictos de pequeña cuantía o menores en apariencia.

7. En cuanto al ámbito de las inversiones extranjeras, el arbitraje internacional no se configura tanto ―como ocurre en el ámbito de los intercambios comerciales― como un adecuado mecanismo de arreglo de controversias, sino que constituye en buena medida el único medio capaz de ofrecer la garantía que busca el inversor frente al Estado de inversión y, por lo tanto, un medio útil para la captación de nuevas inversiones.

8. Iberoamérica no es ajena, ni mucho menos, al desarrollo del arbitraje internacional. El espectacular desarrollo del comercio internacional en la región, potenciado por los diversos acuerdos de libre comercio y de integración regional celebrados en las últimas décadas, ha ido acompasado por una apuesta sin precedentes por la institución arbitral, que refleja la opción de los operadores económicos por soluciones inmediatas y eficaces, basadas en la autorregulación y en la confianza mutua. Baste con recordar que mientras que en los años ochenta únicamente un 3% de los arbitrajes administrados por la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) tenían una parte iberoamericana, en 2004 más del 11% de los casos CCI implicaron a una parte iberoamericana o caribeña, con Argentina, Brasil o México entre los 16 países más habituales en los procedimientos arbitrales CCI. De igual manera, desde 2004 un 12% de las 7.731 partes implicadas han procedido de Iberoamérica y el Caribe.

9. Tampoco hemos de olvidar la apuesta de los Gobiernos por el arbitraje internacional, como lo evidencian el número de ratificaciones del Convenio de Nueva York de 1958 y de la Convención Interamericana sobre Arbitraje Internacional de 1975 por parte de países de la región, así como la creciente aceptación de la Ley Modelo UNCITRAL, a partir de los años noventa, ya sea mediante su incorporación a las legislaciones de muchos ellos (Chile, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela) o tomándola como referencia para la elaboración de sus propias leyes arbitrales.

10. Respecto del arbitraje de inversiones, la mayor parte de los países iberoamericanos ―receptores netos de una parte significativa parte del total de la inversión extranjera que se registra en el mundo― son parte del Convenio de Washington de 18 de marzo de 1965, por el que se constituyó el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las Inversiones (CIADI). Por otra parte, en la actualidad, 65 de los 125 asuntos arbitrales en tramitación ante el CIADI conciernen la resolución de controversias sobre protección de inversiones planteadas entre inversores internacionales y Estados iberoamericanos (ya sea en el marco de las reglas del Convenio de Washington o del Mecanismo complementario del CIADI); esto es, un 52 % de total de asuntos pendientes. Por lo demás, son cada vez más numerosos Acuerdos bilaterales de protección de inversiones (APPRIs) celebrados por países iberoamericanos que contemplan el recurso al arbitraje de inversiones, ya sea del CIADI o de otras instituciones.
 

II. CARENCIAS DEL ACTUAL SISTEMA DE ARBITRAJE INTERNACIONAL PARA IBEROAMÉRICA

11. A pesar de la relevante posición que los países iberoamericanos ocupan en el panorama del arbitraje internacional, lo cierto es que no participan más que tangencialmente en la gestión del actual sistema arbitral ―los principales centros de arbitraje internacional no tienen su origen ni su sede principal en la región― y que éste no responde a sus necesidades específicas. Debemos resaltar, sin embargo, el gran y meritorio papel que la CCI ha desempeñado en la difusión, conocimiento, prestigio y éxito del arbitraje comercial internacional en Iberoamérica.

12. La situación descrita en el punto anterior y, en particular, la inidoneidad de algunos de los centros existentes para administrar arbitrajes de dimensión iberoamericana, explica en buena medida la desconfianza que en ocasiones suscita el arbitraje internacional en la región

13. A este respecto, debe subrayarse no sólo la insuficiente presencia de juristas procedentes de países iberoamericanos en los tribunales arbitrales sino igualmente el inadecuado perfil que presentan algunos de los que intervienen, al contar con una formación basada en el Derecho anglosajón y, por lo tanto, muy alejada de las partes e incluso, en muchos casos, del Derecho aplicable, de base continental. También cabe referirse al hecho de que la sede de muchos tribunales arbitrales internacionales se sitúa fuera de Iberoamérica, así como a la circunstancia de que los idiomas español y portugués sólo son una opción en algunos arbitrajes internacionales. Recordemos en este sentido que algunas de las instancias arbitrales previstas en los APPRIs cuentan con reglamentos que ni siquiera están en estos idiomas (por ej., en el APPRI Bolivia- Bélgica-Luxemburgo se señala la Cámara de Comercio de Estocolmo, cuyo Reglamento modificado en 2010 no cuenta con una versión oficial en español o portugués en su web http://www.sccinstitute.com/skiljedomsregler-4.aspx ).

14. En cuanto al ámbito de las inversiones extranjeras, los mecanismos de arbitraje internacional generalmente incluidos en los tratados bilaterales de protección de inversiones (APPRIs), así como en algunos Tratados de Libre Comercio, no satisfacen, a juicio de algunos Estados iberoamericanos, la necesidad y expectativa de contar con instancias arbitrales totalmente imparciales para resolver las controversias entre inversores extranjeros y Estados receptores de la inversión. Ello se puede predicar tanto de los arbitrajes CIADI (y del Mecanismo complementario CIADI), que representan la mayoría, como de los demás arbitrajes de inversiones, de los que cabe citar, entre otros, los arbitrajes ad hoc bajo las reglas UNCITRAL y los administrados por la CCI o por la Cámara de Comercio de Estocolmo.

15. Más aun, varios países iberoamericanos han planteado serias y profundas objeciones a la actuación del CIADI en este tipo de disputas. En este sentido, cabe recordar que Bolivia denunció el Convenio de Washington en mayo de 2007, que Ecuador limitó el alcance de su consentimiento respecto de determinadas disputas recurriendo al artículo 25 (inc. 4) del Convenio, denunciando posteriormente el Convenio CIADI al presentar su nota de retirada el día 6 de Julio de 2009 -con lo cual, ya es efectiva la salida de Ecuador desde el 6 de Enero de 2010-, y que la Constitución Política de este último país, aprobada el 28 de octubre de 2008, prohíbe a futuro la sumisión del Estado al arbitraje internacional, si bien admite ciertas excepciones en relación con las instancias arbitrales regionales (artículo 422). Esta tendencia ha sido igualmente seguida por otros Gobiernos iberoamericanos que ―por diferentes vías― han manifestado, con fundamento, serias disidencias en relación con el procedimiento y las reglas pautadas para dicho Centro arbitral. Así, por ejemplo, Argentina, el país actualmente con más casos pendientes en el CIADI, ha cuestionado en numerosas oportunidades la ecuanimidad de los tribunales arbitrales, así como los mecanismos para la selección de árbitros. Se ha planteado por consiguiente bien la necesidad de reformar tales procedimientos con la finalidad de proporcionarles una mayor transparencia en su funcionamiento, bien la constitución de nuevas instituciones arbitrales multilaterales que superen las carencias detectadas.

16. En síntesis, la necesidad de potenciar el arbitraje internacional, como un instrumento que permite fomentar el comercio internacional y las inversiones extranjeras en los países de Iberoamérica, exige contar con instancias arbitrales más amigables, más próximas a sus tradiciones jurídicas, más transparentes y que puedan generar consenso entre los países que la integran.

17. A este respecto, debe señalarse que el recurso a la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) no constituye la solución, a pesar de contar con la presencia de varios Estados iberoamericanos, en tanto que organización internacional, y del incremento de asuntos sometidos a su consideración en un número creciente de ámbitos, tales como los contratos de inversión directa e indirecta, la delimitación de fronteras marítimas, el Derecho bancario y financiero o el Derecho ambiental.

18. Los países iberoamericanos comparten no sólo historia, idiosincrasia e idiomas, sino también una cultura jurídica común, basada en el Derecho continental, que se proyecta en sistemas jurídicos comparables en muchos aspectos. Necesitan por ello contar con instituciones arbitrales propias, especialmente para la administración de los arbitrajes intra-iberoamericanos, hoy dispersos en centros diversos.

19. En este sentido, en mayo de 2008, la Cumbre de UNASUR, al aprobar su acta constitutiva, se manifestó a favor de la creación de una instancia de arbitraje que evite llevar los casos fuera de la región. Ya existen comisiones de trabajo elaborando propuestas y analizando las alternativas sobre la creación del Foro arbitral regional.

20. Así pues, parece evidente la necesidad de crear una institución arbitral de carácter regional que dé rápida respuesta a las demandas de los países iberoamericanos y de sus operadores económicos, que atienda a sus particularidades y que permita unificar los esfuerzos e iniciativas que se vienen desarrollando en los últimos años. Una institución arbitral que cuente con la aceptación de los operadores económicos y de los actores sociales, así como, por supuesto, con el respaldo del mayor número posible de Gobiernos, y que esté al servicio tanto de arbitrajes comerciales como de inversiones.

21. Por lo que se refiere al ámbito de las inversiones extranjeras, la cuestión no es tanto si el arbitraje constituye la vía apropiada para la resolución de las controversias que puedan surgir entre inversores y Estados de inversión, pues no cabe duda de que al aceptarla los Gobiernos atraen nuevos flujos de capital. Pero las críticas al CIADI, así como a otras instituciones arbitrales, aconsejan considerar nuevas alternativas y, en particular, la creación de un mecanismo propio en el área iberoamericana que refuerce la transparencia y la garantía de equilibrio entre las partes.

22. En segundo lugar, resulta a todas luces conveniente impulsar mecanismos de coordinación entre los países iberoamericanos en materia de arbitraje que, más allá de sentar las bases para la conformación de una cultura arbitral común, permitan compartir experiencias, propiciar una cierta unificación de las reglas y legislaciones existentes y promover cambios en los tratados internacionales de los que son partes, como es el caso del CIADI, así como adoptar posiciones y estrategias comunes en la celebración de nuevos acuerdos con terceros. Por lo que se refiere a esta última cuestión, no hemos de olvidar que, tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la Unión Europea ha asumido competencia exclusiva en muchos de los aspectos contemplados en los APPRIs, lo que permite presumir que, a medio plazo, los celebrados con países de la Unión Europea habrán de ser revisados, sino sustituidos. Los objetivos señalados en este punto también podrían ser apoyados por la institución regional cuya creación hemos sugerido anteriormente.

23. En tercer lugar, se observa la necesidad de abrir las puertas a juristas iberoamericanos en el ámbito del arbitraje comercial, en general. Su escasa presencia en él se debe a sus reducidas posibilidades de acceder tanto a la función de árbitros como a la de abogados de parte por falta de preparación específica y, por tanto, de experiencia en la materia. Se trata de un verdadero circulo vicioso, que sólo se puede soslayar mediante la creación de un Programa iberoamericano de formación continuada de especialistas en arbitraje, que permita a los abogados desarrollar funciones de árbitros, de secretarios de tribunales arbitrales ―función que permite la adquisición de experiencia en la tramitación procesal de arbitrajes como paso previo al desempeño de la función arbitral― y de abogados de parte.

24. Se atisba también, por último, la conveniencia de una respuesta firme por parte de la comunidad jurídica iberoamericana a los problemas de carácter deontológico que se presentan en el marco del arbitraje, mediante una mayor implicación de los Colegios y asociaciones de Abogados, cuya labor de vigilancia y disciplinaria infundiría aun mayor credibilidad y seriedad a la institución.

 

III. PROPUESTA: CREACIÓN DE UN MECANISMO REGIONAL PARA LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS TANTO COMERCIALES COMO EN MATERIA DE INVERSIONES

25. Las consideraciones anteriores nos llevan a proponer que la próxima Conferencia Iberoamericana de Ministros de Justicia decida dar impulso a la creación de un Centro Iberoamericano de Arbitraje que, con el apoyo de la SEGIB:

• Instaure un mecanismo regional de resolución de controversias internacionales, tanto de carácter comercial como de inversiones, con el que pueden identificarse los Gobiernos y operadores económicos de la región;

• Promueva en colaboración con otras instituciones con clara vocación iberoamericana un Programa de formación continuada de especialistas en arbitraje, de carácter permanente, que garantice la máxima capacitación de los juristas que intervengan en arbitrajes administrados por el Centro y que facilite su presencia en otras instituciones arbitrales; y

• Contribuya a la coordinación de las iniciativas de los países iberoamericanos en materia de arbitraje, incluidas las de carácter legislativo y en el marco de foros multilaterales como el CIADI, favoreciendo la creación de una cultura común en la materia.

26. Por lo que se refiere al mecanismo arbitral de arreglo de controversias administrado por el Centro Iberoamericano de Arbitraje, el objetivo principal es que ofrezca plena confianza tanto a los Gobiernos como los operadores económicos de la región, debiendo para ello:

• Tener como sede un país iberoamericano, con posibilidad de constituir otras sedes en América y en Europa, siguiendo así el ejemplo consolidado de los Acuerdos de sede celebrados por la Corte Permanente de Arbitraje (CPA);

• Abarcar tanto la resolución de controversias en materia de inversiones como comerciales;

• Contar con una lista de árbitros de máxima calidad, adecuadamente formados en la tradición del Derecho continental o Civil law, así como en los aspectos jurídico-públicos implicados en los arbitrajes de inversiones, y designados de forma transparente a partir de propuestas procedentes de una pluralidad de actores;

• Articular un procedimiento arbitral ágil, poco burocratizado, rápido y menos costoso para las partes, que contemple plazos razonables para dictar el laudo y las decisiones sobre jurisdicción, y que esté basado en la plena disponibilidad de los árbitros designados y en un aparato administrativo eficiente, con profesionales altamente cualificados y medios suficientes; y

• Ofrecer un procedimiento abreviado, con posibilidad de desarrollarse de forma virtual, que permita atender controversias de menor entidad económica y satisfacer también las necesidades de las PYMES;

27. En resumen, un mecanismo eficiente, que ofrezca confianza a las partes que intervienen en las controversias que administra ―al menos una iberoamericana―, y que, a tal fin, cuente con especialistas familiarizados con la tradición jurídica de los países de habla española y portuguesa.

28. En cuanto a su naturaleza, se propone que sea un Centro independiente no sólo de cualquier otra institución internacional sino igualmente de los Gobiernos, sin perjuicio de contar con el apoyo de éstos para su constitución y puesta en marcha. En concreto, el Centro Iberoamericano de Arbitraje podría nacer del acuerdo entre los Colegios de Abogados, así como de las principales asociaciones de Abogados con dimensión iberoamericana, por conducto de la UIBA. En este sentido, debe destacarse que la abogacía institucional está llamada a constituirse en un vehículo esencial en la difusión de la cultura arbitral, contribuyendo a la formación de árbitros y abogados especializados, así como a asegurar el respeto de las normas deontológicas que rigen este sector.

29. Por último, sin el apoyo de los Gobiernos de los países iberoamericanos la creación del Centro Iberoamericano de Arbitraje no dejaría de ser una iniciativa más, incapaz de catalizar y aunar los numerosos esfuerzos que vienen registrándose por dotar a la región de una institución arbitral a la altura de sus necesidades. El apoyo de los Gobiernos es además necesario para asegurar la debida coordinación de esta iniciativa con otras, como la promovida por UNASUR, así como para asegurar que el Centro pueda servir igualmente a la resolución de controversias en el ámbito de las inversiones extranjeras.

30. Por lo que se refiere al último aspecto mencionado, sería necesario que los APPRIs, vigentes y futuros, incorporasen una referencia al Centro como institución elegible por las partes en cualquier controversia. Respecto de los vigentes APPRIs, ello exige que los países partes en ellos acuerden su modificación, pudiendo para ello valerse de cauces sumamente ágiles, tales como la celebración de Canje de Notas bilaterales.
 

Fonte: http://www.uiba.org/index.php?option=com_content&view=article&id=67:comision-de-seguimiento-en-materia-de-arbitraje-en-iberoamerica&catid=44:corte-arbitraje&Itemid=67

Publicado em: 3 de fevereiro de 2011

En Brasilia se firmó el Acuerdo Marco de Colaboración para promover la conformación de un Centro Iberoamericano de Arbitraje.

En la jornada de ayer miércoles 3 del corriente se firmó el Acuerdo Marco de Colaboración para promover la conformación de un Centro Iberoamericano de Arbitraje.

 

Dentro del marco de la Unión Iberomericana de Colegios y Agrupaciones de Abogados, los países miembros del colectivo de abogados más importante de la región cultural luso-hispana, suscribieron el acta que abre el camino para la conformación de un centro regional para la resolución de diferencias comerciales.

 

El acto se llevó a cabo en la sede de La Orden de Abogados de Brasil en la capital de ese país, la ciudad de Brasilia. Con la presencia de autoridades colegiales de todo iberoamérica el acuerdo permitirá soluciones arbitrales en aquellos colegios pertenecientes al sistema.

 

Convenio UIBA Arbitraje
 

Fonte: http://www.uiba.org/index.php?option=com_content&view=article&id=108:miembros-de-uiba-suscriben-acuerdo-sobre-arbitraje-en-iberoamerica&catid=60:general&Itemid=50
Publicado em: 5 de outubro de 2012

Brasília – Os advogados são os apóstolos de uma nova ideia, de um novo momento mundial. A declaração foi feita hoje (03) pelo presidente do Conselho Federal da Ordem dos Advogados do Brasil (OAB), Ophir Cavalcante, ao assinar, com representantes de várias entidades internacionais, o “Marco de Colaboração para a Formação de um Centro Ibero-Americano de Arbitragem”, destinado à resolução de conflitos que envolvam atores de 22 países ibero-americanos. “Saímos de um paradigma em que o Estado era mais importante do que o homem. Hoje o paradigma mundial é o homem como centro de tudo. A solução extrajudicial e a mediação de conflitos são fundamentais para estabelecer esse novo paradigma. Nós advogados somos os apóstolos dessa nova ideia, de um novo momento, e devemos pregar essa missão para as futuras gerações”, disse Ophir ao assinar o acordo, na sede da OAB Nacional, em Brasília.
 
Segundo o presidente nacional da OAB, os países ibero-americanos, principalmente os latinos, têm no Poder Judiciário o centro da solução de todos os conflitos da sociedade e, por isso, a adoção da arbitragem, da mediação e da solução extrajudicial de conflitos é a quebra de uma cultura. “O Poder Judiciário ainda resiste, pelo menos aqui no Brasil, à cultura da arbitragem. Estimular a arbitragem, a conciliação e a mediação de conflitos não significa tirar do Judiciário a importância que ele tem. Nós advogados, com nosso poder de convencimento, com a nossa credibilidade e com o nosso respeito, temos o papel de ser um farol a iluminar caminhos.”
 
Ophir destacou ainda a importância do trabalho da OAB e das entidades representativas da advocacia dos países ibero-americanos para levar a ideia da mediação e a cultura da arbitragem e da conciliação para as escolas de Direito. “Temos que formar os nossos profissionais não para o embate, mas sim para a solução extrajudicial desse embate”, ressaltou.
 
Participaram também da cerimônia de assinatura do acordo o vice-presidente do Conselho Federal da OAB, Alberto de Paula Machado; os membros honorários vitalícios da entidade Mario Sergio Duarte Garcia, Reginaldo Oscar de Castro e Roberto Busato; o secretário de Reforma do Judiciário, Flavio Crocce Caetano, representando o ministro da Justiça; o presidente da União Ibero-americana de Colégios e Associações de Advogados, Luís Marti Mingarro; o presidente do Conselho de Colégios e Ordens de Advogados do Mercosul (Coadem), Carlos Andreucci; o presidente da Federação Interamericana de Advogados (FIA), Rafael Veloz; e o assessor de políticas públicas e fortalecimento institucional da Secretaria Geral Iberoamericana, Juan Alejandro Kawabata.
 
Depois da assinatura do Marco de Colaboração, foi realizado um painel para debater a arbitragem internacional na Ibero-América. Ainda hoje, às 16h, os membros que firmaram o acordo estarão reunidos, também na sede da OAB, para traçar os métodos de trabalho e debater sobre o ingresso de novos agentes, difusão e promoção do mecanismo de resolução de conflitos e para a elaboração do regimento de funcionamento.
 
Terça, 26 Agosto 2014 02:20

Enrique Garcia na USP

Presidente-executivo da CAF fala na FEA

Enrique Iglesias passará pelo campus de Ribeirão Preto da Universidade de São Paulo para conhecer as instalações da instituição e proferir uma conferência que tem como tema central a integração do continente latino-americano.

O evento acontecerá no Anfiteatro da Faculdade de Direito de Ribeirão Preto (FDRP-USP), das 17h00 às 19h00.
Não é necessário inscrição prévia para assistir à conferência.

Enrique Iglesias, atual titular da Cátedra José Bonifácio, está na USP neste mês de agosto para mais um ciclo de atividades. Na conferência "Parâmetros para o financiamento do desenvolvimento setorial latino-americano" recebe também a ilustre presença de Enrique Garcia, presidente-executivo da CAF (Confederação Andina de Fomento), o banco de desenvolvimento para América Latina.

A conferência terá lugar na Sala da Congregação da FEA USP, no primeiro andar do prédio FEA-1, às 10h00.
Não pe necessário inscrição prévia.

Na semana passada, nos dias 8 e 9 de maio, o Instituto de Relações Internacionais (IRI) promoveu a 4ª Conferência Internacional da Rede Iberoamericana de Estudos Internacionais (Ribei), com o tema “Novas tendências de cooperação política e comercial e seu impacto regional”, na sala da Congregação da Faculdade de Economia, Administração e Contabilidade (FEA).

Pela primeira vez esta conferência foi realizada no Brasil, que acontece anualmente desde 2010 e reúne as entidades que fazem parte da Ribei – associação fundada por 38 centros de estudos da América Latina, Espanha e Portugal, entre eles o IRI. O objetivo deste encontro é refletir e sistematizar o conhecimento sobre a Iberoamérica. “Caminhos alternativos se colocam no caminho da Iberoamérica. É preciso conviver com esta diversidade, que é criada pela história, com as circunstâncias”, afirmou o diretor do IRI e presidente do Centro Iberoamericano (Ciba) da Universidade, Pedro Dallari, que em Assembleia Geral da Ribei, realizada no dia 7, assumiu a presidência da Rede para o próximo biênio.

(Da esq. p/ dir.) O diretor do IRI, o conferencista; o reitor da USP; o presidente da Fapesp; e o presidente da Ribei até este evento

No dia 8, a abertura do evento foi feita pelo presidente da Agência USP de Cooperação Acadêmica Nacional e Internacional, Raul Machado Neto; depois, ao longo do dia foram realizadas três mesas que discutiram: Os impactos do acordo de associação Trans-Pacífico e o Tratado Transatlântico de Comércio e Inversão, A aliança do Pacífico e o Mercosul; e A iniciativa privada e a integração regional; e também uma apresentação de Francisco Luzón, sobre “Global Sul: apresentação da plataforma de pensamento sobre a realidade regional”.

Conferência Magistral

E, no final da tarde, foi realizada a Conferência Magistral, como parte do Programa USP Conferências, da Pró-Reitoria de Pesquisa, criado em 2011, com o objetivo de fomentar a discussão dos grandes temas e desafios da ciência, da tecnologia e da sociedade no século 21, para além do âmbito acadêmico. Anualmente, são realizadas cerca de dez conferências, abordando diferentes temáticas, distribuídas em todas as áreas do conhecimento (ciências da vida, humanas e sociais aplicadas, e exatas e tecnológicas). Já foram realizadas conferências sobre ciências da terra, identidades, desafios da globalidade, estresse, engenharia, nanotecnologia, doenças cardiovasculares, o vírus influenza, biomassa e produção de biocombustíveis; e duas especiais, uma sobre o mar e outra sobre neurociência.

O reitor Marco Antonio Zago esteve presente e destacou a importância de incentivar as relações dentro do mundo iberoamericano e que “conferências como essa é uma clara diretriz da USP de não só participar, mas reforçar estas relações, principalmente na América Latina”. Zago lembrou também que ainda “precisamos intensificar as nossas relações com outras universidades iberoamericanas, como as do México e a da Argentina, por exemplo.

O professor emérito do IRI e da USP, Celso Lafer, que é presidente da Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (Fapesp), reforçou na ocasião que o evento da Ribei tem importância e faz parte do processo de crescente internacionalização do IRI. O conferencista convidado foi o professor da Faculdade de Direito, Luiz Olavo Baptista, ex-presidente do Órgão Permanente de Apelação da Organização Mundial do Comércio (OMC). Além de ser especialista em Direito do Comércio Internacional, a escolha de Baptista foi para homenageá-lo pelo trabalho desempenhado para a criação do IRI, segundo Dallari.

“Os desafios da globalidade estão ligados com a América Latina também”, ressaltou Baptista, para o qual as fronteiras físicas não têm muito significado, pois o mais importante são as identidades culturais. Para exemplificar, ele falou sobre a eliminação das barreiras do comércio, a unificação da Prússia, a integração da Alemanha após a Segunda Guerra Mundial, a criação da União Europeia. Comentou também sobre o que funcionou e as dificuldades enfrentadas no Mercosul, além de explicar casos em que a OMC pode atuar ou não.

Dando continuidade às discussões, mais duas mesas de debate aconteceram no segundo dia: Pensando  sobre o futuro da América Latina e O Futuro do sistema iberoamericano. O encerramento do evento foi feito pelo presidente da Ribei durante o último biênio, Rafael Estrella, que é presidente do Real Instituto Elcano.

Como um dos resultados da Conferência, em breve será divulgada uma carta com as resoluções obtidas no debate, que estará disponível pelo site da Ribei:  http://ribei.org/

(Fotos: Ernani Coimbra)

Publicado em: 13/05/2014
Disponível em: 
http://www.usp.br/imprensa/?p=39665

por Patrícia Campos Mello
de São Paulo

 

Chegou a hora de a América Latina "andar com as próprias pernas". Esta é a opinião de Enrique Iglesias, que foi presidente do Banco Interamericano de Desenvolvimento (BID) por 17 anos e assume agora a Cátedra José Bonifácio no Instituto de Relações Internacionais da USP.

Ele trabalhará com pesquisadores da USP em questões ibero-americanas, na cátedra que foi ocupada no ano passado pelo ex-presidente chileno Ricardo Lagos.

Iglesias é cidadão do Uruguai e da Espanha e divide a maior parte de seu tempo entre os dois países.

  Jorge Araújo/Folhapress  
O ex-presidente do Banco Interamericano de Desenvolvimento, Enrique Iglesias
O ex-presidente do Banco Interamericano de Desenvolvimento, Enrique Iglesias

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Folha - Como o senhor vê a instabilidade econômica vivida pela América Latina?
Enrique Iglesias - A América Latina encerrou um período importante na história da região, que foi uma década de expansão extraordinária. Essa expansão teve como ponto de apoio o fato de a América Latina finalmente ter começado a pôr as contas em ordem. Enquanto isso ocorria, começou o ciclo chinês, que estimulou a economia. A essa combinação juntou-se a queda dos juros mundiais, que reduziu o custo de endividamento externo.

E agora acabou essa fase?
Sim. Temos agora uma fase menos generosa. A tarefa hoje é interna. A América Latina precisa caminhar com suas próprias pernas diante da incerteza mundial, desaceleração na China, Europa ainda não totalmente recuperada. Como tem poupança baixa, ainda depende de investimentos externos.

Precisamos aumentar muito a produtividade. Mas precisamos salientar as defesas que a América Latina tem: reservas impressionantes, regime de câmbio flexível; a expansão sem precedentes das exportações, tanto em volume como diversificação.

Portanto, a região tem hoje macroeconomia muito mais sólida do que quando começaram as crises dos anos 1990.

Naquele momento, com crise asiática, russa, argentina, brasileira, era tudo muito mais complicado.

O senhor estava à frente do BID na época, certo? Como a situação está mais tranquila?
Primeiro, a macroeconomia é muito mais organizada. Nós tivemos um fenômeno de "sudden stop" (parada súbita no fluxo de capital estrangeiro) e ativos e passivos dolarizados. Hoje isso não ocorre, somos muito mais donos de nossa situação. Por isso não sou catastrofista.

A estabilidade macroeconômica está ameaçada?
Está, por causa das pressões inflacionárias, que precisam ser administradas com políticas que criem um clima de segurança, confiabilidade. A América Latina tem soluções para continuar. Mas não no ritmo do passado.

Precisamos tomar cuidado para que a classe média que ascendeu não volte para trás.

É um risco?
Certamente. Para evitar isso, é preciso manter a macroeconomia sólida e fazer a reforma que aumenta a produtividade da economia.

A produtividade é um ponto focal, precisamos competir melhor, o que implica investimento em infraestrutura. O investimento em infraestrutura é de menos de 3% na região, o desejável seriam 6%.

Educação é central. E precisamos de uma política inteligente de integração.

Como seria uma política inteligente de integração?
A América Latina não pode ignorar os impactos de fora. Precisamos nos preocupar com a desaceleração da China, OMC, os megatratados comerciais.

Com a Argentina, a ideia seria ter uma cadeia de valor na indústria automotiva, com os dois países totalmente integrados, mas nem isso conseguiram liberalizar...
Em matéria de integração estamos muito atrasados, muito distraídos com problemas políticos. Precisamos criar cadeias de valor para reviver a industrialização latino-americana, não para nos fecharmos, mas para nos fortalecermos.

É possível?
Eu, como uruguaio, sou muito "mercosuliano". Mas não é este Mercosul que defendo.

O Mercosul que criamos não é o que havíamos sonhado. Talvez tenhamos começado pela parte mais difícil, que é a tarifa externa comum do bloco.

Teria sido mais fácil se tivéssemos feito por etapas, começado com um programa energético, outro na indústria automotiva, outro de infraestrutura, coroados pela tarifa externa comum.

A oposição brasileira diz que o Brasil deveria retroceder, transformar o Mercosul em acordo de livre comércio.
O Mercosul sem dúvida tem que ser revisitado, porque, além de tudo, criou-se um sentimento muito negativo na opinião pública.

O fato de o Brasil não fazer parte de nenhum grande acordo (com União Europeia e Estados Unidos) faz com que o país fique isolado?
O fundamental agora é que o Mercosul possa concluir a negociação com a União Europeia.

Publicado em: 26/04/2014
Disponível em: 
http://www1.folha.uol.com.br/mundo/2014/04/1445907-o-mercosul-criado-nao-e-aquele-com-que-nos-sonhamos-diz-ex-presidente-do-bid.shtml

O novo titular da Catedra José Bonifácio, Enrique iglesias, visita a USP nesse mês de abril para a primeira reunião do Grupo de Pesquisa que comporá o projeto em 2014, nesse que representa seu segundo ano de existência. Ao longo do último mês, diversos pesquisadores matriculados em variado programas de pós-graduação da Universidade de São Paulo enviara suas inscrições para o Centro Ibero-americano visando participar do grupo coordenado por D. Enrique.

A reunião acontece na Sala da Congregação do Instituto de Relações Internacionais (IRI-USP) às 15:00 do da 23/04/2014, terça-feira.

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